4.5.05

Volviendo a la realidad

El puente ha pasado, por desgracia. Y yo tengo más sueño que nadie. Lo normal después de tirarse cuatro días de farra por la capital aragonesa sería dormir hasta mutar en perezoso. Pero como uno debía atender sus deberes académicos, pues se jodió la idea. Así que aquí me veo, delante del ordenador, con unas ojeras notables y bostezando con una frecuencia que aumenta cada vez más.
De Zaragozá tendría mucho que contar, pero como es tanto no voy a hacerlo. Habría muchas cosas que rememorar: el Ocalimocho, la procesión de la Pilarica, Miss y Mister Simpatía, el momento testimonio sobre yo-de-pequeño-quería-mucho-a-mi-mascota-hasta-que-un-gato-cabrón-se-la-jaló, o el paseito ciudad arriba, ciudad abajo. Muchas cosas, de las que se me olvidan la mitad. No os voy a poner fotos porque (aparte de que dudo de que alguien se pase por aquí) no me apetece. Si os interesa me remito al blog de Heavy, que el si se molestó en colgarlas...
Pues eso.