20.10.05

Currando y sin fiesta

Tiene narices. Ayer miércoles, día soporífero y abrumadoramente avergonzante (en relación con la plantilla docente de esta nuestra universidad), no pasó nada especial. Hoy jueves, por contra, día de duro trabajo en la beca de informática (8 horitas como un buen currelas), van y me montan, a escasos metros de mi pequeño despacho una fiesta cubana. Vale que no es gran cosa la fiesta, pero coño, la música, los minis, el ambiente dan envidia. Casualidades de la vida, supongo.
Y aún me quedan cuatro horas de trabajo. Qué bien, qué ganas...