31.8.06

Qué día el de ayer

¿Qué quieres decir? Te lo digo, te lo digo (no he empezado y ya he colado dos expresiones becariametropolitenses). Fue un día extraño el de ayer, que empezó bastante mal y termino extrañamente bien.
Empezó mal por no decir de puta pena. Un dolor de garganta de esos que te dejan machacado, aderezado con una ración de 38 de fiebre y dolor de cabeza de postre. Buena forma de despertarse, ¿verdad? Pues a todo esto hay que sumarle dos grandes especímenes que pululan por el mundo. Los primeros, los obreros, que ayer se dedicaron de 8 a 10 de la mañana a desmontar un señor andamio, tarea para la cual emplearon la técnica del lanzamiento de barra metálica al suelo. No sé si habeis oido una barra metálica de este tipo caer, pues yo os digo que hace ruido. Pues imaginaros el asunto durante unas dos horas. Pero para colmo, una vez que acaban los obreros de desmontar el andamio, llego el otro especimen, el señor butanero, que tiene la ocurrente idea de hacer notar su llegada con el alegre repiqueteo de sus bombonas. Esto es, se tira cuarto de hora o así golpeando una bombona con otra, con lo que os podeis imaginar que alegría te invade el cuerto despertándote con tan bella melodía. En fin, que visita al médico, diagnóstico de inflamación de Amígdalas, ibuprofeno durante una semana y a currar por la tarde (sí, lo reconozco, el resto de la mañana lo pasé en casa descansando).
40 minutos de metro y un ibuprofeno más tarde aparezco por El Mundo. Los miércoles no son días de mucho trabajo, la verdad, y ayer no fue la excepción. Después de hacerme una página de Ant Bully (una películilla de animación) estuve, como suele ser habitual entre los becarios de La Luna de Metropoli, aburriendome un poquillo, navegando por Internet y hablando por el GMail. Eso sí, como penúltimo día de curro (de algunos) que se precie en cuanto el jefe salió por la puerta, cinco minutos más tardes nos estabamos marchando los becarios, rumbo a El Lagar, un bar de la calle Ferraz bastante interesante (1 € la caña y, casi siempre, generosas tapas). Resultado de la cuestión: a las 2,25 de la mañana en casa, ocho cañas (7 de ellas con limón) y un vodka y limón, numerosas tapas, ciento y pico euros de cuenta y, sobre todo, muchas risas y un muy buen rato. Habrá que hacer alguna otra visita un día de estos.
En fin, que ayer empecé mal el día, pero lo acabe bastante mejor de lo que esperaba por la mañana...

3 Comments:

At 31 ago. 2006 15:01:00, Anonymous Meiko dijo...

Si es que no todo lo que mal empieza mal acaba... pero eso si... lo de beber mas ibuprofeno es malo!!!! Que lo sepas pa la proxima. Un besito.

 
At 31 ago. 2006 15:41:00, Blogger rubenvike dijo...

Ya, ya lo sé...Y sabes que no es lo mio juntar bebida y medicamentos. Pero como sólo llevaba un ibuprofeno en el cuerpo me permití una pequeña licencia...

 
At 1 sept. 2006 12:20:00, Blogger Heavybm dijo...

Mira vike me pareces un borracho!!!
A las 2 y pico! Joer menuo currante!!! Así va el país!!!!

Jejeje, coñas aparte, y cañas, yo también necesito un día de juerga ya!!!

 

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