27.2.07

El Pesao

Creo que en todos los trabajos hay uno. Son una plaga. Si no teneis uno en vustro trabajo (o clase o grupo humano que sea) alegraos, y mucho. Es el pesao, el plasta, el varas, el cansino, etc. El que sistemáticamente te toca las narices con lo que el necesita (o con cosas personales, aunque yo este casp por suerte no lo sufro, con este mantego una relación puramente profesional, ni mínimamente amistosa), con o sin conocimiento de que cada día le odias un poquito más...

Porque digo yo, por qué motivo sólo cuando me ve salir por la puerta y estoy en el umbral del ascensor recuerda que tenía una cosa para mi (es decir, una tarea, un trabajo, etc, sin connotación sexual ninguna), mientras que en los otros veinte minutos de más sobre mi hora de salida que he estado mano sobre mano no se acordaba de ello? Por qué tiene que esperar al último momento después de estar todo el día dando paseitos, hablando con sus amiguitas y demás pérdidas de tiempo?

Y que conste que no tengo nada en contra de hacer según qué cosas a última hora, pero es que lo de este señor es demasiado. Y se sabe que es un desastre planificando su tiempo. Está comprobado que si él siempre cierra sus páginas el día límite, la compañera que le sustituyó hace unas semanas lo hacía bastante antes, al menos un día antes, lo cual parece poco, pero te permite quitarte de bastantes agobios.

Pero no sólo esto le convierte en un pesao. Lo que realmente le convierte en un puto pesado de mierda es su tendencia a cambiar cada diez minutos algo de sus páginas. Y lo mejor es que son cosas que podrían hacerse de una sola vez con un poco de planificación y/o paciencia, pero el de eso como que no gasta, de lo primero digo. Así que nada, cada dos por tres "puedes hacerme un arreglillo", frase de nuevo sin dobles sentidos ni nada.

Bueno, el caso es que mientras escribía esto ha venido un par de veces a pedir algo, pesao, más que pesao. A ver si cierras ya tus páginas y me dejas en paz por hoy, pesao.

Etiquetas: