20.4.07

Cuanta razón

Acabo de leer la última entrada del blog de la redacción del EP3 (ojala tuvieramos algo así en Metrópoli) y me ha gustado, además de que estoy completamente de acuerdo con lo que dicen. La entrada se llama "Papanatas" y no me resisto a fusilarla aquí al completo:

"En este país somos así, y el que no lo reconozca miente. Nos gusta alabar y mitificar lo de fuera dándole una aureola cultureta sin ton ni son. Y llegamos a pasarnos tres pueblos. Y diréis, ¿a qué coño viene esto? Pues, sin ánimo de ofender, este post se inspira en el comentario puesto en el anterior por 'taranguh', que nos presenta una lista de 'indies' calientes en las que incluye a Lilly Allen.

La pregunta no es si Lilly Allen es más o menos caliente. La pregunta es si Lilly Allen, un ídolo de adolescentes en su país que publica con una multinacional (EMI) (algo así como Merche en España), es 'indie'. No es el único caso en el que un grupo inglés que arrasa entre los fans quinceañeros se convierte en la piel de toro en un icono de la modernidad cultureta. Véase por ejemplo el caso de Artic Monkeys, que son muy buenos según nosotros, pero que no van de adalides de nada en su propia casa y se conforman con ser unos líderes juveniles como aquí lo son El canto del loco.

¿Qué queremos decir con esto? Muy fácil. Que lo importante de la música, venga de donde venga, es si te gusta o no te gusta. Las etiquetas y la iconografía que crean creamos los medios son lo de menos. Y es más, muchas veces son mentira. Kaiser Chiefs, por ejemplo, lejos de ir de marcatendencias por la vida son el equivalente contemporáneo del rock cervecero, pero al igual que Franz Ferdinand, si les pagan por ponerse una ropa moderniki no van a decir que no, no son tan tontos.

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